Pero claro que ya es hora de mirar hacia adelante y de pensar en una competencia que encuentra su continuidad en el primer fin de semana de febrero, en la que Tigre se encuentra justo en mitad de tabla con 18 unidades, y en la que, en su reanudación, deberá nada menos que ser visitante del necesitado Temperley.
La clave para Tigre, teniendo en cuenta que solamente se pueden realizar dos incorporaciones, será la de recuperar a aquellos futbolistas que hoy no pueden estar por una cuestión física. Fue el propio entrenador quien manifestó que "los refuerzos estarán vinculados con la recuperación de los lesionados. Tenemos un buen plantel y no queremos amontonar".
En relación a si uno de los puestos a cubrir es el de arquero, lo negó y dijo que "Javi (García) tiene que hacer la pretemporada entera, Ibañez está respondiendo bien y Adrián (Gabbarini) tendrá que decidir qué quiere hacer, si quedarse a pelearla o no", demostrando, en este último caso, que respeta su trayectoria.
En lo institucional, no hubo lista opositora y la asamblea consagró como nuevo presidente del club a Ezequiel Melaraña, un joven directivo que, en los últimos años tuvo una activa participación con las compras y con el manejo del fútbol profesional.