A lo largo del Casco Histórico también se pueden apreciar varias quintas del siglo XIX y fines del siglo XX que pertenecieron a familias de la aristocracia de Buenos Aires que pasaban allí los veranos. Más cerca en el tiempo, entre los puentes Sacriste y Salas, se encuentra el Paseo Carlota, cuyo nombre fue elegido en homenaje a la pionera de la defensa del medio ambiente, Carlota Sánchez Aizcorbe.
Sobre la traza de avenida Liniers, entre avenida 25 de Mayo y Esmeralda, se divisa la Parroquia Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, la segunda parroquia en antigüedad de la Diócesis después de la actual Catedral de San Isidro, y la Escuela de Educación General Básica Nº 2 Bernardino Rivadavia, fundada el 25 de agosto de 1785, junto al puerto del Río de las Conchas.