Previamente, en Argentina, los desesperados familiares del futbolista que no tenían noticias suyas señalaron que unas imágenes televisivas puestas en el aire por el noticiero de Teleonce, como se llamaba por entonces el actual Telefé, podían encerrar algún indicio sobre Daus.
Lo que mostraba esa cinta era un bote de desembarco del que descendían en una playa varias decenas de prisioneros griegos que habían sido tomados por militares turcos en el marco de la denominada Operación Atila, ejecutada entre julio y agosto de 1974 y que significó la ocupación de la isla de Chipre.
Según los familiares, uno de esos prisioneros que acierta pasar en un segundo plano tenía facciones similares a las de Daus, por lo que se creyó por entonces que el futbolista era uno de los 1.600 prisioneros grecochipriotas en poder de los turcos.
La peor hipótesis
Ese dato, sin embargo, nunca pudo ser oficialmente confirmado y se sumó a la más tremenda de las realidades: en 38 años nunca se supo nada más de Guillermo Daus, por lo que empezó a tallar la nefasta posibilidad implantada por otra estadística mucho más cruel: que hubiera pasado a ser parte de los 5 mil muertos que dejó la contienda.
Con el tiempo, para colmo, los pocos datos del mediocampista del cual su última referencia es el 20 de julio de 1974, se fueron diluyendo y uno de los pocos elementos que quedaron registrados son las notas televisivas en 16 milímetros realizadas en 1977 en el marco de la investigación periodística encarada por Gleyzer, conservadas en el archivo Di Film.
Más allá del Misterio del Diario Popular consultó por Daus a un profundo conocedor de la vida de Excursionistas, Pablo Vildau, quien apuntó que no son muchos los datos que se tienen del mediocampista en las crónicas e historias del club.
Vildau aportó que Daus jugó una sola temporada en Excursionistas, aunque precisó que el caso, al tomar estado público en su momento, “causó consternación en el club” donde el futbolista desaparecido había militado hasta dos temporadas antes de su desaparición.
“En realidad lo que generó el hecho además de la lógica conmoción fue una tremenda sorpresa porque lo que realmente era difícil de digerir era que nada se supiera nunca más de él, como si hubiese desaparecido del mapa”, destacó este periodista que lleva escritos ya tres libros sobre el club verdiblanco del Bajo Belgrano.
También Vildau hizo referencia que los intentos encarados por la dirigencia de Excursionistas para trabar relación con la familia de Daus: “No tuvieron mucha acogida”, con lo cual para el club el seguimiento del tema se fue haciendo cada vez más complejo.
“Los intentos que se hicieron desde el club para acercarse a los familiares de Daus no tuvieron éxito”, puntualizó Vildau, para quien el caso en sí “quedó encerrado con el paso del tiempo en una triste nebulosa”.
En todo caso el enigma en torno a Daus puede sintetizarse en la siguiente reconstrucción surgida a partir de lo investigado por Gleyzer: aparentemente el futbolista había viajado a Turquía, donde lo sorprendió el inicio de la Operación Atila. De allí en adelante, solo una densa niebla envuelve a Guillermo Oscar Daus, quien hace 38 años ingresó por la boca de un túnel hacia la nada.