Jolie asistió al saludo con el papa en la sala del Tronetto, al lado de la biblioteca papal, acompañada por dos de sus seis hijos y un hermano.
Como es tradición, Francisco le regaló un rosario.
Según la revista
US Weekly, Jolie y su marido
Brad Pitt, empeñados en una serie de campañas de solidaridad en Africa, solicitaron el encuentro con el papa, a quien admiran por sus mensajes de apertura y defensa de los pobres.
Francisco ha conseguido la admiración incluso de los no creyentes, como Brad Pitt, a través de gestos emblemáticos a favor de la paz en Medio Oriente y la mediación para el restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba además de fustigar el sistema económico mundial, el capitalismo salvaje y el aumento de la pobreza.