En medio de una espera ansiosa y sin saber quién era el nuevo jefe de la grey católica, los fieles entonaron canciones religiosas mientras ondeaban sus banderas, en primera línea argentinas, estadounidenses, españolas, francesas, mexicanas e italianas.
Y al llegar el anuncio del cardenal que había sido elegido Papa llegó también la sorpresa, ya que el nombre de Bergoglio no aparecía entre los favoritos de la prensa y, por lo tanto, tampoco era conocido por los feligreses.
Algunos de los presentes en la plaza San Pedro comenzaron a gritar el "Francesco", el nombre del nuevo papa, mientras otros buscaban en sus teléfonos móviles información sobre él.
"No lo conozco, no lo conozco", repetía sin cesar Timothy, un joven seminarista de Connecticut, Estados Unidos, mientras indagaba en Internet.
"Igual me parece genial que Dios lo haya elegido, y que sea alguien de nuestro hemisferio", añadió, subrayando que el nombre que decidió usar Bergoglio, presuntamente por San Francisco de Asís- fundador de la orden franciscana- es sinónimo de que "revolucionará la Iglesia". Por el contrario, la emoción era indescriptible para José, argentino de Buenos Aires, que viajó al Vaticano con toda su familia".
"Se eligió al Papa, pero también el hecho de que sea argentino me llena de alegría. Esto es increíble, estoy muy contento", añadió sin dejar ondear un segundo la bandera de Argentina