Durante el encuentro, el papa emérito, el primero que renunciar a su cargo en siete siglos, reiteró al argentino Francisco "su reverencia y obediencia", quien a su vez le manifestó "el agradecimiento propio y de toda la Iglesia por el ministerio desarrollado por Benedicto XVI durante su pontificado", informó el vocero papal.
Durante el histórico encuentro los dos líderes religiosos rezaron en la capilla del palacio apostólico.
"Papa Francisco quiso que se sentaran juntos, en la misma banca, a rezar. Le dijo somos hermanos", contó Lombardi, tras referir que el papa emérito le había ofrecido el puesto de honor.
Durante el encuentro privado en la biblioteca, Francisco le regaló a su predecesor un icono de la "Virgen de la humildad".
"Francisco le dijo que escogió esa Virgen, que se llama de la humildad, porque ha pensado en él y a todos los ejemplos de humildad que ha dado durante su pontificado", afirmó el vocero del Vaticano.