Así quedaron expuestos el altar mayor y 22 tumbas, pero todavía hay una parte enterrada e inexplorada.
Por la mañana, el Papa dijo que el "misterio" de las Pascuas puede "operar profundamente en nosotros y en este nuestro tiempo, para que el odio deje el lugar al amor, la mentira a la verdad, la venganza al perdón, la tristeza a la alegría".
Decenas de miles de fieles, en particular de Sudamérica, se habían congregado en la plaza San Pedro, en el día posterior a la multitudinaria asistencia a la misa pascual, para asistir a la oración dedicada a la Virgen.
Francisco exhortó a que "la fuerza de la Resurrección de Cristo pueda alcanzar a cada persona, especialmente a quien sufre, y a todas las situaciones más necesitadas de confianza y esperanza".
Para el pontífice, "el bautismo que nos hace hijo de Dios, la eucaristía que nos une a Cristo, deben convertirse en vida, traducirse en posturas, comportamientos, gestos, decisiones".
"Pero todo pasa a través del corazón humano, si me dejo alcanzar por la gracia de Cristo resucitado, si le permito cambiarme en ese aspecto mío que no es bueno, que puede hacer mal a mí y a los otros, permito a la victoria de Cristo afirmarse en mi vida, prolongar su acción benéfica", sostuvo.
Al finalizar, el papa latinoamericano saludó a los fieles desde la ventana del estudio pontificio. En su italiano particular y con el tono calmo dijo: "Buena Pascua y buen almuerzo en familia".
En Italia hoy fue día no laborable por la llamada "Pasquetta", la jornada siguiente al domingo de Pascua.