Asimismo, el Santo Padre alienta a las Instituciones civiles y eclesiásticas, así como a las personas de buena voluntad, a prestar con caridad y espíritu de solidaridad cristiana la necesaria ayuda a cuantos han perdido sus hogares o sus bienes personales. Con esos sentimientos, el Sumo Pontífice imparte a los afectados y a cuantos les socorren la confortadora Bendición Apostólica, como signo de cercanía al querido Pueblo Argentino", señala el comunicado.