El papa pidió el domingo a los fieles que construyan su vida en base a "lo esencial" durante el Ángelus, antes de partir en ómnibus hacia una aldea al sur de Roma donde permanecerá seis días en el retiro espiritual de la Cuaresma
El papa Francisco pidió ayer domingo a los fieles que construyan su vida en base a "lo esencial" durante el Ángelus, antes de partir en autocar hacia una aldea al sur de Roma donde permanecerá seis días en el retiro espiritual de la Cuaresma. "Hay que deshacerse de los ídolos y de las cosas banales" dijo el Papa argentino ante la muchedumbre reunida en la plaza San Pedro para rezar con él el tradicional Ángelus de los domingos. Francisco comentó el versículo de la Biblia en el que Satán intenta seducir a Cristo en el desierto.
"En sus respuestas a Satanás, el Señor nos recuerda que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios", afirmó el sumo pontífice.
"El Señor nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que rebaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor", añadió el jefe de la Iglesia católica. El Papa argentino citó además "tres tentaciones" a las que se debe resistir: el "bienestar económico", el "estilo espectacular y milagrero" y el "atajo del poder y del dominio".
Tres horas después, el Papa partió del Vaticano con una delegación de 82 miembros de la Curia hacia el pueblito de Ariccia, en un gran micro y un minibús. Con su habitual estilo informal, el sumo pontífice, sentado en las primeras filas del autocar, saludó con la mano a los curiosos que se habían congregado ante las rejas para ver pasar al inusitado cortejo. Tras el Ángelus, el Papa pidió a la muchedumbre que rezara por él y por sus "colaboradores de la Curia Romana", que también se retirarán este domingo cerca de Roma para llevar a cabo ejercicios espirituales hasta el próximo domingo.
Por eso el Papa no estará en el Vaticano en el primer aniversario de su elección hace un año, el 13 de marzo de 2013, y durante este periodo quedarán suspendidas sus audiencias generales, incluida la del miércoles.
Las meditaciones sobre el tema de la "purificación del corazón", que empezarán a las 17H00 GMT, estarán dirigidas por el padre Angelo De Donatis, un sacerdote de la iglesia San Marco Evangelista en Roma. Hasta ahora estos ejercicios espirituales, con frecuencia dirigidos por cardenales, se celebraban en el Vaticano. Sin embargo, esta vez el Papa y los 82 miembros de la Curia se retirarán en un convento construido en los años 60 en Ariccia, en los Castelli Romani, al sudeste de Roma. Uno de los participantes, Monseñor Mario Toso, secretario del Consejo Pintificio de la Justicia y la Paz, interrogado por el canal de televisión TGcom24, consideró "simpática" la idea de transportar a los miembros de la Curia en autocar hasta el convento de Ariccia.