En rueda de prensa, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, no especificó si el Papa lavará los pies a muchachas, tal como ya lo ha hecho el cardenal Jorge Mario Bergoglio en Buenos Aires, lo cual podría provocar críticas en círculos tradicionalistas.
Según la "expresa voluntad" de Francisco, la ceremonia será "sumamente sencilla" y la misa no se retransmitirá en directo.
El Papa asistirá a un encuentro con los jóvenes en el gimnasio del centro de detención.
En la misma jornada, en la basílica de San Pedro, conducirá la misa ante centenas de religiosos, una ocasión en que tendrá oportunidad de presentar los ejes centrales de su pontificado. El año pasado, Benedicto XVI utilizó esta misa para hacer fuertes comentarios sobre los cuestionamientos en el interior de la Iglesia.
El viernes, Francisco presidirá el "Vía Crucis" en el Coliseo. El año pasado, Benedicto XVI, muy cansado y sentado en un palio, escuchó las meditaciones de una pareja italiana sobre los problemas de la familia contemporánea. Este año, su sucesor podría participar parcialmente en el "Vía Crucis".
Cabe la posibilidad de que el Papa cargue la cruz de madera por lo menos durante una de las 14 estaciones del recorrido que recuerda el camino hacia el Calvario de Jerusalén de Jesús, condenado a muerte. El sábado, Francisco continuará la maratón con la velada pascal, que celebra en la noche de Pascua la resurrección de Jesús. En los últimos días crecía la expectativa sobre si el Papa mantendría la tradición