"Este es un Papa que habla a los más frágiles, a los jóvenes, a los ancianos y a quienes necesitan ayuda", añadió la jefa de Estado de Brasil, el país con más católicos del mundo: 123 millones de sus 194 millones de habitantes.
Se trata del segundo encuentro con un mandatario latinoamericano, ya que Francisco, ex primado de Argentina, recibió el lunes pasado en audiencia privada a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Vaticano.
La presidenta Kirchner le solicitó oficialmente una mediación por el conflicto entre la Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas.
Con ambos encuentros, el Papa va demostrando su preferencia por la región latinoamericana de donde proviene.
Otras reuniones
Según la agenda papal, recibió al patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, quien también asistió ayer a la misa que dio inicio a su pontificado, en un hecho sin precedentes en mil años.
La prensa turca destacó que si bien Bartolomé I estuvo en otras ocasiones en el Vaticano, no participaba de una misa de inicio de un pontificado desde el Gran Cisma de Oriente en 1054, cuando la Iglesia se dividió entre Roma y Constantinopla.
"La alienación de los viejos tiempos no existe más. Como dos iglesias hermanas, nos acercamos una a la otra cada día más", dijo en una entrevista Bartolomé I antes de partir hacia Roma.
Luego, el papa argentino recibe al Metropolita Hilarión, de la iglesia ortodoxa rusa.
Por último, a las 12, en la sala Clementina del Vaticano, se encontrará con las "delegaciones fraternas de la iglesia, comunidad eclesial y organismos ecuménicos internacionales", así como con Claudio Epelman, del Congreso Judío Latinoamericano.