Tras la audiencia a solas, que se extendió durante 24 minutos, entró en sala la esposa de Rajoy, Elvira Fernández, y la comitiva del jefe del gobierno español, compuesto por nueve personas; entre ellas el jefe de gabinete, Jorge Moragas, y el embajador de España ante la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga.
En el tradicional intercambio de regalos, Bergoglio recibió una copia del libro de grabados y mapas "De Aetatibus Mundis Imagines", una obra del siglo XVI que se encuentra en la Biblioteca Nacional, y también una camiseta de la selección española de fútbol firmada por todos sus integrantes.
"Esta se suma a la de San Lorenzo", exclamó el papa argentino, en referencia a la camiseta del club de fútbol argentino del que es hincha, que le entregaron las autoridades de la institución tras la audiencia pública del miércoles pasado.
Por su parte, Bergoglio le regaló a Rajoy una pluma artística realizada por los museos vaticanos.
Luego, Rajoy se reunió durante una hora con el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, a quien también le regaló una camiseta de la selección nacional de fútbol, ya que el "primer ministro" del Vaticano es un apasionado del "calcio" (fútbol italiano).
Según fuentes del gobierno español, Rajoy expresó al papa su deseo de reafirmar las relaciones entre España y la Santa Sede y además le reiteró la invitación para que visite lo antes posible territorio español.
El gobierno español está convencido de que la condición de latinoamericano del papa Francisco puede imprimir un sello especial a su relación con España.
Luego de la reunión, el Vaticano emitió un comunicado en el que afirma que "durante las conversaciones, desarrolladas en un ambiente de cordialidad, ha habido un intercambio de opiniones sobre la difícil situación económica y financiera mundial a la que se enfrenta España al igual que otros países europeos, y que ha causado una grave crisis del empleo, afectando a numerosas familias, particularmente a los jóvenes".
En ese contexto, el Vaticano manifestó que "se ha expresado la cercanía de la Iglesia y se ha señalado la notable labor que realizan Caritas y otras asociaciones caritativas eclesiales en favor de los más necesitados".
En los coloquios también se analizó la situación político-institucional actual del país, "reconociendo la necesidad de diálogo entre todos los componentes de la sociedad basado en el respeto mutuo y que tenga en cuenta valores como la justicia y la solidaridad en la búsqueda del bien común".