Jóvenes que habitan en las villas 31 y 21-24 de Buenos Aires se preparan desde hace un año para viajar a Río de Janeiro en julio a la Jornada Mundial de la Juventud 2013 y encontrarse con el Papa Francisco. "Se han preparado con mucho esfuerzo, realizando festivales y distintas actividades para llegar a Río como peregrinos y nosotros, como Iglesia de Buenos Aires, los ayudamos, además de querer que se sumen otros jóvenes de las villas más pequeñas porteñas", explicó a Noticias Argentinas el padre Mario Miceli, delegado del Arzobispado para la Jornada.