Francisco, quiso dar así el ejemplo al dar acogida al grupo de sirios musulmanes.
Dos de las tres familias provienen de Damasco y una de Deir Azzor, en la zona ocupada por la organización yihadista Estado Islámico.
"Sus hogares han sido bombardeados", aseguró Lombardi.
Desde el inicio de su pontificado en 2013, Francisco se ha comprometido con dar ayuda a los migrantes y refugiados y pidió a las parroquias de toda Europa que abran sus puertas a las familias de todos aquellos que han tenido huir por el hambre y las guerras de sus países.
El papa argentino, que estuvo unas cinco horas en Lesbos, escuchó los testimonios de numerosos refugiados en el campo de Moria, donde se hacinan
3.000 refugiados que huyen de la guerra.
Desde Lesbos, el papa pidió al mundo que responda de forma "digna" para resolver lo que calificó la "catástrofe humanitaria más grave después de la Segunda Guerra Mundial".