Cuando a las autoridades que hemos elegido, no les gusta algo o sienten oposición a su capricho, ejercen presión. Aquel grito del personaje He-man ¡Ya tengo el poder! lo han mamado desde la niñez. Es lo único que conocieron y lo único que aprendieron. Ya, cuando los tiempos han pasado, recurren a movimientos reivindicatorios y perjudican a todos. Los médicos no atienden a los necesitados, los maestros no dictan clases a los niños, los empleados públicos hacen paros. Es que no están de acuerdo con las prerrogativas y beneficios. Todos ejercen presión. Si no se hiciera, todos viviríamos mejor.