Según Algeri, el Polo Bandoneón tiene 1500 alumnos que concurren a las clases se dictan de lunes a viernes de 8 a 20. Sin embargo, no son las únicas personas que han pasado este año por el centro cultural.
En la última Noche de los Museos, el edificio recibió unas 800 visitas, poco menos que las 1000 personas que asistieron a las Master class anuales.
Asimismo, entre eventos y visitas de escuelas, el Polo Bandoneón recibió otras 3000 visitas, al misma cifra que juntaron la jornadas educativas y los conciertos pedagógicos y de toda índole.
Todos estos concurrentes, sumados a los 900 chicos que asistieron a los talleres de verano, dejaron un saldo de 10.200 visitantes en lo que va del 2016.
Arriba del puente
En 2008, Algeri viajó a Colombia y allí fundó la primera orquesta de tango de Medellín y la Red de Escuelas de Tango y de Bandoneón de Medellín, y de esa experiencia dedujo cuál iba a ser el mejor lugar para emplazar su proyecto.
"Cuando estaba en Colombia y trabajábamos con el lineamiento de recuperación de los barrios, yo veía que, debido a las políticas culturales de ese momento, instalaban los centros culturales en los sitios más problemáticos, y no sólo eso sino que también les daban los mejores servicios para la comunidad. Entonces, pensé en el Puente Alsina, uno de los íconos patrimoniales más fuertes de la Ciudad y al que todos los poetas han descrito en sus trabajos. En ese lugar está la cuna del Tango y alrededor de él tenemos zonas que realmente necesitaban este servicio", reflexiona Algeri, que lleva el ritmo dos por cuatro como "lengua madre", según sus propias palabras.
Los comienzos de Carla fueron narradas en primera persona "Empecé a estudiar guitarra cuando tenía 5 años en el conservatorio y a los 6 años comencé con el piano. A los 8 conocí a Pugliese. Mi papá me llevaba los lunes a escuchar los ensayos de la Orquesta en APO (Asociación del Profesorado Orquestal)".