La esencia de los barrios es lo que siempre identifica a Buenos Aires. Cada rincón de esta ciudad tiene su particularidad, su estilo que lo hace diferente y que la transforma en un lugar único y atractivo para quienes la habitan y para sus turistas. Una de esas cosas diferentes es el arte y más aún el callejero, el popular, que cada vez se afirma más en Buenos Aires.
Barracas, Pompeya, Patricios son barrios que se transformaron en punta de lanza en ese sentido y como para seguir encendiendo cada día esa llama, como para seguir alimentando el corazón creativo de su gente, están los maestros dispuestos a enseñar.
Desde el próximo lunes y hasta el 23 de este mes estará abierta la inscripción para el segundo curso de “Fileteado porteño” que la profesora Cristina Lara dictará en el Centro Cultural Homero Manzi, del barrio de Pompeya, con el objetivo bien en claro de además de trasladarle el conocimiento de un arte apasionante como el del fileteado, lograr el día de mañana poder volcarlo en el barrio.
“El lunes vamos a abrir la inscripción para el Taller de Fileteado Porteño. La idea es a fines de marzo, el 28, poder comenzar con el segundo año de este curso. El año pasado la verdad es que la gente se enganchó mucho con las clases. Tuvimos una muy buena sala estable de gente y tanto que hasta pudimos hacer una muestra de los trabajos. La verdad es que para ser un arte en desarrollo, que recién está empezando a contagiar a la gente, me sorprendió mucho el amor con el que se tomaron el curso. La gente que llegó en su mayoría era del barrio lo que nos motivó el doble y nos generó un compromiso en ese sentido”, le dijo a este suplemento Cristina, profesora de plástica en escuelas primarias y secundarias, que además enseña este arte tan particular como el del fileteado.
El objetivo que tiene Cristina Lara junto a la gente del Manzi es poder llevar a sus alumnos a las calles del barrio para que ese arte aporte color y realce la belleza de sus calles.
“El fileteado es un arte popular que tiene equilibrio, armonía, simetría. Al ser popular y decorativo se puede aplicar a todo lo que se te ocurra. Uno enseña la técnica, uno da los pasos a seguir y después se puede practicar sobre cualquier superficie. Con la coordinadora del Manzi tenemos muchos desafíos para poder darle una identidad al barrio y vamos hacia ese camino”, puntualizó.
Los talleres están abiertos para todas las edades ya que según cuenta Lara, todo el mundo puede filetear y lo único que hay que hacer es saber donde y cómo aplicarlo. “La técnica original se hace con esmalte sintético, porque es un arte que nació al aire libre, se pinta con pinceles de filetear. Pinceles que tienen pelo de oreja de buey. Hay otros pinceles que se llaman bandas, que sirven para los trazos largos. Las líneas, las hojas, la bandera argentina, el dragón, el pajarito, las flores, son las principales figuras que se hacen en el fileteado y por eso están atrayendo a tantos niños. Ellos no pueden hacer los trazos finos, pero sí pueden hacer otra técnica que los va a motivar”, dice Lara, quien en sus clases no solo les enseña a los abuelos, sino también a sus nietos.