Después de lo que fue la apertura del nuevo edificio donde funciona la sede del Gobierno Porteño, lo que se hizo fue un proyecto para potenciar y poner en valor toda la manzana que rodea a dicho edificio. La obra comenzó el año pasado y se estima que en los primeros días del mes de agosto quedará completamente terminada. La idea surgió por una propuesta combinada entre los funcionarios de la Ciudad y los vecinos con la idea de un beneficio para todos.
“La propuesta pretende la mejorar en la calidad de vida de los vecinos, con espacios destinados al peatón, inclusión de áreas verdes, y la puesta en valor del entorno para el desarrollo del área comercial en su conjunto”, dice el proyecto que se llevó a licitación hace un año.
Lo que se hizo por estapas fue en primer lugar la recolocación de pavimento articulado de adoquín tipo granitullo, el típico adoquín que visten al barrio, en la cuadra correspondiente a la calle Los Patos entre Atuel e Iguazú (donde se conservó su estructura habitual y se reutilizó el granitullo existente), así como también en las intersecciones incluidas.
En las calles Atuel, Iguazú y Uspallata, se nivelaron las calzadas a nivel de vereda reutilizando también el granitullo existente, se decidió acotar el ancho vial a 4,40 m. expandiendo la superficie peatonal y de suelo absorbente, y se niveló también las intersecciones entre las tres plazoletas localizadas entre las calles Uspallata y René Favaloro. Por otra parte, se demolieron y se colocaron nuevas veredas en las manzanas lindantes a la manzana del edificio cívico, con solado granítico 40 x 40 blanco, de 64 panes (blangino), y se incorporarán nuevos árboles y vegetación. La obra fue realizada por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad y se estima que tiene un costo de algo más de 31 millones de pesos.
La idea del proyecto fue respetar no solo el ambiente típico del barrio sino que incorporarlo a lo que son los nuevos espacios donde el medio ambiente es una referencia. Es por eso que se decidió reemplazar las columnas de iluminación por artefactos LED con columnas de escala peatonal, y el cableado para el funcionamiento de estas luminarias irá por debajo de la tierra reduciendo así de manera considerable el impacto ambiental que generan los cables cruzados en el aire. Sin lugar a dudas los vecinos de la zona podrán goza de los beneficios de la obra llevada a cabo por el gobierno porteño.