14 de septiembre 2017 - 07:00
Sensor en La Boca medirá el comportamiento urbano
Uno de los primeros módulos, de cien que habrá en la Capital Federal, fue instalado en el Palacio Lezama y permitirá medir diferentes variables de la vida vecinal.
dEn los próximos meses, la Ciudad colocará 1.000 sensores en edificios públicos y en locaciones específicas.

En los próximos dos meses, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires terminará de instalar una red de 1.000 sensores en puntos estratégicos que permitirán analizar datos abiertos en tiempo real para la toma de decisiones del Estado y también de entidades privadas, ya que estará abierta a la comunidad. En la Comuna 4, ya funciona uno de los tres módulos que operan en la ciudad.

La red de sensores medirá variables ambientales y de comportamiento urbano. Para el mes de noviembre de este año se terminarán de instalar cien módulos con diez sensores de alta tecnología cada uno, distribuidos de manera estratégica por toda la Ciudad.

Los primeros dos módulos fueron instalados en el Palacio Lezama -en el barro de La Boca-, el Parque de la Ciudad, y en el Ecoparque; y su implementación responde a la necesidad de obtener datos confiables e inmediatos para la predicción de eventos en materia de cuidado ambiental, transporte, salud y turismo como así también la necesidad de tener una infraestructura de sensorización propia de GCBA.

Si bien el desarrollo de la plataforma depende del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología, la misma es en realidad un proyecto transversal, orientado a potenciar nuevas propuestas para todas las áreas del gobierno que se vayan integrando, como la Secretaría de Transporte, el Ente de Turismo, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, la Agencia de Protección Ambiental, el Ministerio de Desarrollo Urbano y los emprendedores y vecinos que necesiten utilizar los datos obtenidos.

“Los sensores estarán al servicio de la vida de los vecinos. Con esta tecnología podemos tomar mejores decisiones, predecir fenómenos y, a su vez, potenciar a emprendedores y vecinos”, explicó el ministro de Modernización del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Andy Freire.

De acuerdo a lo informado, los sensores son como pequeñas centrales meteorológicas que permitirán a las autoridades medir niveles de contaminación, sucesos estacionales, e incluso vibraciones sísmicas. Además, se podrán detectar piquetes, desvíos de tránsito,y manifestaciones con conteo de personas incluido- con el fin de afrontar estos acontecimientos con una mayor capacidad de respuesta. Un buen ejemplo a citar es que si llegará a registrarse un aumento del nivel de humedad, este hecho implicar una mayor cantidad de mosquitos,lo que podría solucionarse con un plan de fumigación planificado con tiempo.

Este proyecto no es otra cosa que la primera red de escala para Ciudades Inteligentes de Latinoamérica, que trasmitirá los datos - que serán abiertos, accesibles y reutilizables - en tiempo real por medio de una red llamada Low Range WAN (LoRa), que conecta a los sensores entre sí y a otros dispositivos. A su vez, los registros pasarán a formar parte de un reservorio histórico de datos para optimizar resultados a distintas problemáticas.

“La plataforma de integración modular permitirá al Gobierno dar servicio, a bajo costo, de aplicaciones de sensorizado abierto y masivo”, dijo Enrique Cortés Funes, CEO de Inipop, la empresa proveedora del servicio en la ciudad.

Los datos recolectados en la red permitirán la predicción de todo tipo de eventos y sucesos que estarán alojados en una “nube virtual” que servirá para generar indicadores en tiempo real, todo ello motorizado con tecnología de Microsoft Azure. “A través de nuestra nube inteligente habilitamos a las ciudades para transformar y mejorar los servicios, el acceso a la información y el bienestar de los ciudadanos”, explicó el gerente general de Microsoft Argentina Diego Bekerman.