Para llegar hasta los Juegos Olímpicos, ha tenido que luchar mucho, tanto dentro como fuera de la pista.
La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) se opuso hasta 2008 a su participación, pero el atleta recurrió al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que terminó por fallar en su favor.
El año pasado en Daegu (Corea del Sur), Pistorius se convirtió en el primer atleta minusválido y campeón paralímpico en participar en unos campeonatos del mundo de atletismo. Ganó la medalla de plata de los relevos 4x400 metros, aunque sólo participó en las series, no en la final.
La principal condición para que pueda competir es que lo haga con las mismas prótesis que siempre ha utilizado desde 1996 en competiciones paralímpicas.
Antes del mundial, la IAAF estableció también que el atleta debía salir en la primera posición en la carrera de relevos para evitar cualquier riesgo de lesión a sus rivales. En los 4x400, el primer relevista es el único que corre toda la vuelta por su propia calle.
Algunos, sin embargo, continúan convencidos de que sus láminas de carbono en forma de patas de felino suponen una desventaja en la salida, pero una ventaja en la dura segunda mitad de la vuelta de pista.
Pero el propio atleta señala que las prótesis fabricadas especialmente por la empresa islandesa Ossur para atletas amputados, no suponen una potencia añadida ni absorben la potencia negativa, sino que son ‘resortes elásticos pasivos‘.
Después de los Juegos Olímpicos, Pistorius participará también en los Juegos Paralímpicos que se llevarán a cabo en esta misma capital del 29 de agosto al 9 de septiembre para defender sus títulos en 100, 200 y 400 metros.