El cuerpo -que vestía un pantalón y un buzo verde, la ropa de Educación Física del colegio privado al que asistía Ángeles- tenía los pies atados, una bolsa en su cabeza y una soga en el cuello.
En tanto, según los registros de la operadora que prestaba el servicio de telefonía móvil, el celular de la joven realizó a las 9.43 una llamada de diez minutos a un banco.
La clase de gimnasia de Ángeles terminó media hora antes de lo habitual, a las 9.30, de acuerdo a lo informado por amigos de la chica. Luego, a las 10.59, se le aplicó una carga virtual de 50 pesos.
El tercer, y último registro, de los movimientos que se realizaron con el celular fue a las 21.49 de ayer, cuando el aparato se apaga definitivamente.
Cabe destacar que el predio del Ceamse de Colegiales (Concepción Arenal y Crámer) funciona de 10 a 18, y el cadáver llegó hasta el centro de acopio de José León Suárez de un camión que salió de esa coordinadora porteña.
Aún se desconoce si el cuerpo fue arrojado a un contenedor de residuos o si la joven fue asesinada dentro del planta del Ceamse de Colegiales, que tiene un enorme predio para practicar deportes, al cual concurren alumnos de varios colegios privados, entre ellos los estudiantes de Virgen del Valle, la escuela a la que asistía Ángeles y que ese día había ido a practicar gimnasia.