Gonzalo, sobrino del portero, dijo que este "es un momento malo para la familia" y se quejó de que algunos vecinos consideraran que la protesta era una falta de respeto.
"En realidad esto es una injusticia con mi tío y no hay que olvidarse de lo que le pasó a Mumi", afirmó el joven, quien remarcó que piden justicia por los dos (víctima y detenido), porque su tío "se está comiendo un garrón, y el asesino está suelto".
"Mi tío no tiene enemigos, no tengo la mínima sospecha de quién está detrás de todo esto", agregó.
Por su parte, una cuñada llamada Susana pidió que el portero "pueda salir y que se esclarezca todo" porque "esto es una farsa, una pesadilla horrible" que están viviendo.
"Que no haya dos víctimas, con Mumi ya es suficiente, lo conozco a él y a la mujer, confiamos que es inocente porque es incapaz de levantarle la mano a alguien", concluyó.