7) Basura: en la fiscalía de Asaro observan como un dato no menor que Mangeri manejaba la basura del edificio y conocía el funcionamiento de los camiones recolectores, los horarios y la ubicación de los contenedores.
8) Allegados: resulta determinante la enorme cantidad de versiones con distintas características que recibieron los allegados de Mangeri, familiares y amigos, sobre los supuestos aprietes policiales para que se autoincrimine en el hecho. El Ministerio de Seguridad, en tanto, investigó y no comprobó movimientos extraños de patrulleros o efectivos.
9) Acosador: ya hay en la causa dos testimonios de mujeres que afirman haber sufrido acoso por parte del encargado del edificio de Palermo. Una es una empleada inmobiliaria, a quien Mangeri le ofreció 100 pesos para bajar al sótano, en una obvia propuesta de características sexuales, que ofendió a la mujer y provocó que realizara la denuncia. Otro testimonio similar pertenece a una vecina, quien vive en la otra cuadra y que escuchó "barbaridades" durante largo tiempo cada vez que pasaba y el portero baldeaba la vereda. "Un día me planté y lo encaré para que la corte. Me decía de todo, es un asqueroso", dijo la mujer.
10) Taxista: el testimonio de un chofer de taxi, que tardó en presentarse por miedo ante la repercusión mediática, terminó de acomodar el rompecabezas de la fiscal Asaro, ya que brindó una secuencia con un Mangeri "nervioso", pidiendo un viaje de pocas cuadras de retorno a su domicilio. Su relato generó varios allanamientos, incluido uno en una obra en construcción cerca de la casa donde vivía Angeles.