"No se lo deseo a ninguna madre. Tenía las manos atadas con una alambre", dijo Griselda, a la par que prometió que seguirá de "pie" y hasta realizará marchas para que no recupere la libertad el acusado.
Griselda agradeció al gobernador Daniel Scioli y a la policía bonaerense por el apoyo así, como a los periodistas, y reiteró: "No me dejen sola".
Por último, advirtió que de recibir una pena de 25 años el acusado (máximo estipulado para un delito de homicidio simple) y "en 10 sale, yo misma me encargo de matarlo". "No puede ser que una madre tenga que ver a su hija así, no, no y no, por favor se lo pido que cambien las leyes", reclamó.
La madre tuvo que hoy asistir este mediodía a la morgue de La Matanza para reconocer el cuerpo de su hija, en donde fue recibida por el jefe de la policía bonaerense, comisario general Hugo Matzkin. La mujer fue llevada hasta la morgue, donde permaneció apenas unos minutos, para reconocer el cuerpo de su hija.