De manera pacífica y encabezada por los familiares del futbolista, asesinado durante un intento de asalto frente a su casa y delante de su esposa (que llevaba al hijo de dos años en brazos), la movilización se desarrolló por momentos en silencio y en otros, con aplausos, además de gritos de "Justicia, justicia" y pedidos para que se avance la investigación, en la que, oficialmente, hay dos detenidos.