Lucio Montero recibió la pena de 14 años de prisión, como autor del delito de “homicidio calificado”. A Juan Alberto Morteyrú y Rubén Néstor Solares les aplicaron 4 y 3 años de cárcel por “encubrimiento agravado”
"Tuvieron que pasar más de diez años y dos juicios para que los culpables fueran condenados. Se pudo saber que pasó, como lo mataron a mi hijo y sobre todo, quedó claro que no se trataba de un delincuente o un narcotraficante, como durante mucho tiempo se dijo". Elvira Rotela, la madre de Lucas Ariel Roldán, aún sigue conmocionada por el veredicto, que sentenció a tres ex efectivos de la Policía Federal, luego de una larga lucha "por la verdad y la justicia".
Lucio Montero recibió la pena de 14 años de prisión, como autor del delito de "homicidio calificado", mientras que Juan Alberto Morteyrú y Rubén Néstor Solares le aplicaron 4 y 3 años de cárcel por "encubrimiento agravado".
Los tres integraban la denominada brigada de calle de la comisaría 52ª de la Policía Federal, en marzo de 2003, cuando Lucas Roldán, un joven músico, padre de familia y que se ganaba unos pesos como limpiavidrios en una esquina del centro comercial de Nueva Pompeya, apareció muerto, ejecutado a balazos, en el interior de un auto, en la zona de Villa Soldati.
"Nosotros, como su familia, siempre supimos quien era Lucas. Por eso, nunca bajamos los brazos, aún en ese primer juicio donde los tres policías fueron absueltos. Entonces apelamos, esperamos pacientemente y ahora, un fiscal valoró las pruebas y el trabajo de mis abogados Paula Squassi y Alejandro Bois, pudieron hacer justicia", señaló la mujer, en diálogo con DIARIO POPULAR, pese a que lamenta que "no hayan ido presos todavía, ya que tienen la posibilidad de presentar una apelación".
La "versión oficial" dio cuenta del enfrentamiento con un narcotraficante, ya que al lado del cuerpo sin vida de Roldán fueron halladas un arma de fuego, además de un cargamento de cocaína, debajo del asiento del Fiat Duna en el que se trasladaba.
Testimonios contradictorios
Las contradicciones en el testimonio de los propios ex policías involucrados en el presunto irregular procedimiento y fundamentalmente, las pericias balísticas determinaron que se trató de un escenario montado para una causa armada.
Entonces, el "resultado" de aquel primer juicio, que se realizó recién en 2008 y estuvo a cargo del Tribunal Oral Criminal Nro. 26, donde se decidió la absolución de los entonces sargentos Montero y Solares y el inspector Monteyrú quedó cuestionado.
La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal hizo lugar al recurso presentado por la defensa y ordenó la concreción de un nuevo debate. Pasó más de una década y ahora fue el turno del Tribunal Oral Criminal Nro. 14, que tras los alegatos contundentes de la fiscalía y la querella, emitió su veredicto condenatorio y si bien para la familia de Lucas Ariel Roldán nunca habrá consuelo, si la tranquilidad de "que estos tres asesinos no van a matar más a nadie".
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