El pasado 29 de septiembre, el viudo tuvo una audiencia oral frente a los jueces Víctor Violini, Martín Ordoqui y Daniel Carral del Tribunal de Casación Penal -que hoy lo absolvieron- y les dijo:
"No quiero morir sin antes saber quién mató a María Marta".
En la causa existen
tres perfiles de ADN de dos hombres y una mujer, hallados en pequeñas muestras de sangre recolectadas en la escena del crimen, que hacen inferir a los investigadores que María Marta llegó a defenderse del ataque y lastimó a sus asesinos.
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Esos perfiles genéticos no pertenecen a la víctima, ni al viudo, ni a ninguno de los otros imputados, familiares, allegados y sospechosos que tuvo la causa y, a lo largo de estos 14 años,
todavía no tienen nombre ni apellido.También hay una huella palmar parcial con tres dedos que quedó marcada en la pared del primer descanso de la escalera que sube a la planta alta del chalet donde fue asesinada la socióloga, a la que nunca pudieron darle identidad.
El año pasado se conoció un informe criminalístico que los fiscales Daniel Márquez y Leonardo Loiterstein ordenaron realizar a perfiladores criminales de la Policía bonaerense que llegaron a la ambigua conclusión de que María Marta pudo haber sido asesinada tanto por Carrascosa en un crimen por encargo, como por el vecino Nicolás Pachelo -sospechoso para la familia-, en un arrebato psicopático.