"A la mañana llegaron a un campo que pertenece acá a la localidad de Cayastá, lo que es la Vuelta del Dorado al fondo, y pidieron agua", dijo Devia, y agregó que el hombre que lo recibió
"se dio cuenta de quién era, no dice nada, lo ayuda y cuando sale llama a la Policía inmediatamente".
De acuerdo con la vicepresidenta comunal cuando todavía corría la versión de que los tres prófugos habían sido recapturados, el hombre notó que los prófugos -en realidad sólo se trataba de Martín Lanatta-
"estaban lastimados, mordidos por perros, no graves pero sí desaliñados", y que ello "le llamó la atención para atar cabos".