El lunes 12 de agosto de 2019 será recordado por mucho tiempo como uno de los días más catastróficos para la economía argentina, con una disparada del 23% en la cotización del dólar, una caída del 37% del índice Merval y una suba del 70% en el riesgo país

El lunes 12 de agosto de 2019 será recordado por mucho tiempo como uno de los días más catastróficos para la economía argentina, con una disparada del 23% en la cotización del dólar, una caída del 37% del índice Merval y una suba del 70% en el riesgo país

La apertura de los mercados en la mañana del lunes 12 de agosto de 2019 tomó por sorpresa a los más desprevenidos, aunque los habitualmente bien informados ya descontaban desde la noche del domingo un cimbronazo que haría descolocar al gobierno y a los inversores.

El resultado de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) había superado los pronósticos más optimistas de los partidarios del Frente de Todos y los más pesimistas de los seguidores de Juntos por el Cambio, con una diferencia de 17 puntos porcentuales a favor de la fórmula de los, por entonces, precandidatos Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Todos descontaban de antemano que el binomio justicialista iba a obtener más votos que los precandidatos Mauricio Macri-Miguel Pichetto, pero nadie aventuraba una diferencia tan abultada, mucho menos después de una encuesta que circuló la tarde del viernes 9, horas antes de la primaria y en plena veda electoral, en la que se daba por segura una diferencia tan exigua que dejaba al oficialismo de entonces en óptimas condiciones para presentarse en los comicios generales del 27 de octubre.

Con ese convencimiento de una continuidad de cuatro años más de un oficialismo que, además, incorporaba una “pata peronista” con el senador rionegrino secundando al presidente, los inversores institucionales –y otros no tan institucionales- plasmaron su satisfacción con una oleada de compras que hizo subir 7,8% el índice Merval de las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y bajar 3,9% el riesgo país.

Esa euforia financiera y bursátil de derrumbó como un castillo de naipes la noche del domingo 11, cuando el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, oficializó lo que la mayoría ya venía sospechando desde la tarde: la fórmula Fernández-Fernández venía obteniendo una diferencia que la colocaba en las mejores condiciones para la elección general.

Una vez que se abrieron los mercados en la mañana del lunes 12, la respuesta de los grandes inversores y los pequeños ahorristas no se hizo esperar:

. La cotización del dólar se disparó un 23,22%, en un promedio difícil de tomar por la gran dispersión de precios en los bancos y casas de cambio del microcentro. Todavía faltaba algunos días para que cobrara importancia la brecha entre el oficial y el blue, ya que por entonces no había restricciones para la compra de moneda extranjera.

. El índice Merval tuvo una caída histórica del 37,01%, aunque por la devaluación del peso el derrumbe medido en dólares fue de más del 46%

. En Nueva York, los ADR (acciones argentinas que cotizan en Wall Street) también registró bajas estrepitosas, lideradas por el Banco Supervielle, con un desplome del 58,7%

. El panorama no podía estar completo sin la estrepitosa estampida del riesgo país, que con 1.460 puntos básicos se anotó una suba del 69,77% en un fin de semana.

La reacción habitual de los argentinos ante una situación de esta naturaleza no fue otra que lanzarse a la compra de dólares. El reflejo en las reservas internacionales del Banco Central fue inmediato: cayeron US$ 573 millones el lunes 12, US$ 694 millones el martes 13 y US$ 809 millones el miércoles 14. Y siguieron cayendo: hoy están US$ 22.000 millones debajo de esos niveles.

Descolocado por la situación, el gobierno recurrió a un paquete económico de emergencia que no convenció ni siquiera al ministro Nicolás Dujovne, al punto que el jueves 15 ocurrió algo insólito: el anuncio de la suspensión del IVA a 13 productos de la canasta alimentaria básica, una medida intransferiblemente de su órbita, fue anunciada por su par de Producción Dante Sica.

La puesta en escena fue suficiente para entender que Dujovne tenía los días contados. Y así fue: el sábado 17 fue reemplazado por quien hasta entonces fuera ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Hernán Lacunza.

Once días después, pudo saberse que la disidencia de Dujovne excedía con creces la eliminación o no del IVA a los tomates: en su primer contacto formal con el periodismo, Lacunza inauguraba un eufemismo para anunciar que la Argentina nuevamente incurría en un default. La palabra “reperfilamiento” comenzaba a hacerse popular. Dujovne se salvó de tener que decirla.

La historia todavía continúa y nadie sabe cuándo terminará. Pero su inicio fue ese lunes 12 de agosto de 2019. Justo hace un año.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: RL-2018-58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados