La acusación sobre el dirigente es porque la noche del 25 de marzo de 2008, aproximadamente desde las 23.00 horas, luego de haberlo anunciado públicamente por diversos medios, irrumpió en la Plaza de Mayo y sus inmediaciones, "
liderando una columna de personas y, mediante actos de incitación a la violencia, provocado con conocimiento y voluntad de realización, temor generalizado, corridas, tumultos y desórdenes contra una considerable cantidad de manifestantes que allí se encontraba".
"Todo ello lo habría realizado con el designio final ilegítimo de desplazar violentamente a los manifestantes y ocupar territorialmente la plaza", sostuvo Ercolini.