Una vez más serán los resultados los que manden. Si entre marzo y abril hay fumata con los acreedores, la estrategia habrá sido la correcta

En el país "low cost" que nos toca vivir la agenda de los primeros noventa días del gobierno estuvo signada por las urgencias y los torniquetes. Fortalecer la recaudación del Estado mediante mayores impuestos a quienes ocupan la mitad superior en materia de ingresos, achatar la pirámide jubilatoria para reforzar los haberes más rezagados, implementar un súper cepo para evitar que se escapen los pocos dólares que tiene el BCRA e implementar una Tarjeta Alimentos para quienes no pueden esperar, resume el inventario de las medidas más relevantes adoptadas hasta aquí.

Todo ello bajo la espada de Damocles de la negociación contra reloj de la deuda pública de la Argentina. El veloz endeudamiento generado en los primeros dos años de Mauricio Macri entró en crisis en abril de 2018 y desde allí en adelante se convirtió en una versión local de la célebre obra de García Márquez "Crónica de una muerte anunciada".

Luego de jugar con neologismos como "reperfilamiento", propios y extraños debieron aceptar que un país en cuasi default tiene que reestructurar sus compromisos porque la voluntad de pago no está respaldada por la capacidad de pago. Claro que lo que es fácil de describir es mucho más difícil de resolver porque es enorme la cantidad de dinero en juego.

Para la administración de Alberto Fernández este es el tema prioritario a solucionar porque entiende, con bastante realismo, que la promesa de encender la economía que realizó durante la campaña electoral depende en buena medida de apagar el fuego de la deuda rápido y bien.

La ansiedad de la población pasa por la mejora de su vida cotidiana. Las discusiones alrededor de las cotizaciones de los bonos, el riesgo país, los tribunales de Nueva York, las apetencias de los fondos de inversión y la posibilidad de una nueva carta de intención con el FMI se perciben como importantes (lo son, sin duda alguna) pero abstractas.

Una vez más serán los resultados los que manden. Si entre marzo y abril hay fumata con los acreedores, la estrategia habrá sido la correcta. Si el acuerdo no llega y el país va al default liso y llano complicando la relación peso-dólar y las expectativas (ya altas) de inflación para todo el año postergando así la tan ansiada reactivación, no habrá lugar para proclamar victorias morales.

Cualquiera de los dos escenarios -confiemos en la realización del primero- exigirán sin dudas ir pasando de un gobierno que toma medidas a una gestión que vaya diseñando un plan. Para ello resultará vital ir imprimiendo mayor velocidad e al proceso de toma de decisiones en cada área de la administración privilegiando la efectividad al efectismo. Cada gobierno genera expectativas específicas.

El votante de Cambiemos esperaba la lluvia de inversiones que levantaría al país. Conocemos el fin de esa historia. Quienes apostaron en las urnas por el Frente de Todos lo hicieron confiando en la recuperación del consumo. En este caso, la historia recién comienza.

Desde la buena fe nadie puede exigir producción en marcha y bolsillos robustos en tres meses. Pero a medida que avance el año deberán alimentarse las esperanzas respecto de las posibilidades de Argentina de volver a crecer.

Sabemos que el progreso no está a la vuelta de la esquina. Prometer segundos semestres, finales del túnel y brotes verdes (o variantes de esos placebos con otros nombres) no es el camino. Sin embargo, existe una necesidad creciente de otorgarle un sentido futuro a las penurias del presente.

(*) Gustavo Fara es politólogo

ADEMÁS:

Berni designó nuevas autoridades en la policía de Bahía Blanca con el objetivo de mejorar la seguridad

Ley de Góndolas: cuáles son los puntos principales

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: RL-2018-58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados