Durante el acto, la jefa del Estado anunció que se obligará a los principales bancos privados a otorgar préstamos para la producción y se quejó por los pronósticos de los economistas.
‘Nunca entendí por qué los economistas no son millonarios”, afirmó la presidenta, cuando “todos viven de consultoras y consultorías y cuando se cae todo nadie te avisó nada”.
En el marco de cuestionar a los bancos y a los economistas y para desautorizar los pronósticos, la jefa del Estado recordó que en el 2001 “nadie le avisó a los argentinos que se iban a quedar con la guita, con los dólares”.
Durante el acto, Cristina Fernández inauguró la ampliación de un frigorífico en San José, Entre Ríos, y de una planta de aluminio en la localidad de El Pato, Gran La Plata.
También por videoconferencia habilitó una cooperativa para fabricar cristal en Avellaneda y finalmente la planta de pastas del Grupo Grobocopatel en Chivilcoy.