Por la mañana del jueves, también volvió a declarar la madre de Nisman, Sara Garfunkel, quien contradijo al cerrajero que aseguró ayer que la puerta "estaba abierta", al sostener que esa puerta tenia doble llave y la que ella poseía ya había sido abierta por ella antes de que llegar el técnico para destrabar la otra.
Por la fiscalía también desfilaron secretarias y funcionarios de la unidad fiscal que conducía Nisman -la UFI-AMIA-, se bajó toda la información de los teléfonos menos uno para determinar las comunicaciones que tuvo el fiscal fallecido en los días y horas previas a su muerte.
En cuanto a la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, informó que ayer pidió ser "querellante" y ahora debe decidir la jueza Fabiana Palmaghini.