En un
clima de distensión, ambos mandatarios concluyeron la agenda bilateral que tuvo como tuvo como marco el relanzamiento de la relación entre los dos países y el recuerdo de las víctimas de la dictadura militar a 40 años del golpe de Estado.
Tras una jornada que incluyó un paseo en barco y una caminata por los bosques que rodean al hotel Llao Llao, la familia Obama se dirigió hacia el aeropuerto internacional de San Carlos de Bariloche donde, a las 21.50, abordaron el Air Force 1.
Macri había llegado a Bariloche una hora antes de que lo hiciera Obama y se alojó en una estancia en Lago Escondido, propiedad del magnate inglés
Joe Lewis, donde permanecerá hasta mañana cuando se desplace a Villa La Angostura para alojarse en el barrio privado Cumelen, donde suele descasar en familia.