08 de junio 2011 - 00:00
Al Pie del Carbón
WILMAR MERINO
Domingos. Para muchos, día raviolero. Para muchos más: día de asado. Sin dudas, la gran comida que sintetiza el espíritu de los argentinos y que reúne la familia en el más criollo ritual compartido. Por eso, el título del programa dominguero de Radio del Plata dedicado al asado no podía llevar mejor nombre que Al Pie del Carbón. El programa va de 12 a 14 por AM 1030, con la producción general y conducción de Martín Teitelbaum. “Tenemos un chef, Santiago Giorgini, Analía Rivas en la locución y un columnista de economía que es Alfredo Goijnam. Se suman un periodista especializado en vinos, Enrique Devito, y uno en deportes, Juan Carlos Pellegrini. Por último, nuestro operador es Víctor Viveros y el productor Iván Sznek”, dice Teitelbaum. “Empezamos en 2005. Yo estaba en El Gourmet y cuando Tinelli compró la radio me pidió hacer un programa que tuviera que ver con el tema del asado. La idea es hacer un programa para el que está haciendo el asado, pero se extiende a todos los que están cocinando en su terraza, patiecito o cocina. Acompañamos a esa persona que está cocinando. El asado es una comida grupal, pero hacerlo es un momento solitario. El que lo hace con frecuencia se lleva una radio y nos propusimos hacer un programa que informe y entretenga a ese tipo. Que le aporte alguna receta, le contés algún acontecimiento deportivo que no puede estar siguiendo justamente porque está cocinando y que le des algo de información de vinos, gastronomía y secretos de cocina. Un punto fuerte del programa es que escuchamos a gente que está haciendo el asado en todo el país. Y mal no nos va: llevamos seis años”, relata el conductor.
Un lazo al exterior
Puesto a contarnos las mayores satisfacciones que brinda el programa a sus hacedores, Teitelbaum se enorgullece de ser un remanso para muchos compatriotas en el exterior: “Ahora tenemos un gran aliado que es Internet. Eso nos habilita a una devolución que no nos esperábamos: de muchos argentinos que están en el exterior y nos escuchan. Algunos repiten el ritual, otros quizás no pueden, pero te dicen desde Suiza `acá está nevando, pero nos morimos por comer esas mollejas que están haciendo ustedes’. Somos un link de esos tipos que están afuera con algo que ellos no pueden reproducir. El ritual es lo más importante del asado, compartirlo con la familia, los afectos”. Los regionalismos se hacen presente en el programa con los llamados de los oyentes fronteras adentro: “De todo el país se comunican para darnos su propia receta: nos cuentan desde la madera que se elige a las formas de asar de cada lugar. El domingo pasado nos escribió una mujer que nos escucha hace tres domingos y que nos escribió a pedido de su marido, que a esa hora trabaja en un tractor y también nos escucha”. La radio, además de compañía, es servicio. Y esto lo han entendido bien los responsables del ciclo. “Por eso ponemos algunas consignas en el programa, como que los vinos que recomendamos no pasen los 20 mangos o que los asados para una familia no pasen los ciento y pico de pesos. Buscamos alternativas de usar cortes que están en desuso, recetas con peceto (más barato que la colita), la aguja, etc. Y siempre nos visita algún gran chef que aporta sus conocimientos”. Lo dicho, un programa con buena compañía y jugosos secretos para compartir y degustar. Sólo resta sintonizar Del Plata y decir “un aplauso para el asador”.