22 de febrero 2012 - 00:00
Beto César: “La gente me ve como el vengador anónimo”
Su regreso a las tablas con Carmen Barbieri en medio del temporal sentimental que afrontó la diva lo puso en un lugar central del que el cómico salió fortalecido, pese a que se ganó algunas antipatías en el elenco.
Beto César dice que la temporada de Barbierísima fue buena.
karim gonzalez
Desde Mar del Plata.- Desde que puso un pie en el escenario de Barbierísima su imagen pública cambió sustancialmente. Y la vida de este humorista de perfil tranquilo y poco mediático lo sorprendió, como él describe, altamente. En medio de los embates de Santiago Bal y Moria Casán, Beto César se mantiene, como puede, en el ojo de la tormenta, acompañando arriba y abajo de las tablas, de manera casi incondicional, a su ex pareja Carmen Barbieri. “Es una hermosa temporada, con cosas que no nos esperábamos”, comenta César algo asombrado. “Yo dejo que la vida me sorprenda, me hace feliz eso. Estoy contento”.
Por cierto, la temporada veraniega al lado de la mujer que se separó tras 25 años de manera explosiva, lo colocó, en medio de cierto desconcierto, en otro lugar. “Mucho me sorprendió la temporada”, dice el cómico además integrante de las Galas de Humor de Este es el Show, que también se proyecta como futuro participante de Bailando por un Sueño 2012. “Me sorprendió que la gente tomara partido”, confiesa Beto. “Que cada vez que salgo a escena me ven del lado de Carmen, que soy el muchachito de la película me encanta. La gente me ve como el vengador anónimo. Tal vez no soy tan anónimo”, sonríe.
“En un momento Carmen necesitaba a alguien que organizara cosas, pero no soy el coordinador general de nada. No tengo ningún título. Estoy al lado de Carmen”, explica. “El alejamiento de Federico Bal de la dirección de Barbierísima produjo un caos. Fede trajo una resolución de unos cortes de la revista fuertes. Si se hacían se iba la mitad del elenco y hubo que manejar un poco la cosa. Nada más”.
-Algunos te tildan de oportunista, puesto que resulta difícil estrechar una relación como la que hoy viven ustedes, luego de haber sido pareja. ¿Qué significa para vos Carmen Barbieri?
-Carmen significó y significa algo muy importante en mi vida y no va a dejar de serlo. Por ahí pasaron unos meses o unos años en que no nos vimos. 32 años nada más (se ríe con fuerza). No, fueron muchos menos. Siempre tuvimos encuentros donde charlábamos y nos contábamos cosas, siempre con el debido respeto a su pareja y a mi pareja. Mucha gente ve lo de ahora y creen que estalló la bomba y ve muchas más cosas de las que realmente suceden.
César hace una pausa, se reincorpora con gracia, y enseguida agrega argumentos que comprendan la situación. “Con algunas parejas es difícil mantener esa amistad porque hay heridas profundas, pero entre nosotros no hubo heridas profundas. Nos amamos muchísimo y nos separamos con el dolor de quien cierra la puerta y el otro se queda esperando. Nada más. Pero el tiempo borra todo y acrecienta las cosas hermosas. Y lo que hemos tenido con Carmen ha sido hermoso y seguimos teniendo cosas mucho mejores”, señala. “Lamento los momentos que ella ha pasado, pero va a salir adelante. Van a encontrar, dentro de muy poco, a una mujer nueva”.
 -¿Y qué te moviliza de las palabras de Moria Casán hacia tu persona? ¿Te lo tomás con humor, como parece cuando incorporás ciertas frases a tu monólogo teatral, o en el fondo te afecta que te denigre tanto?
-Nada. Me moviliza cuando hay afecto. Las personas que están hablando ahora y dicen cosas muy feas no están dentro de mis afectos y entonces no me provoca nada. ¿Cómo me va a doler lo que diga alguien que se está despidiendo, alguien que ya junta su tercer fracaso consecutivo en Mar del Plata? Me da pena, nada más. Que siga adelante, que yo estoy.
Al frente de las galas de humor del envío que los sábados conducen José María Listorti y Denise Dumas o desafiándose al baile junto a Marcelo Tinelli, Beto, tanto como en este verano, deja que las cosas fluyan solas. “Se está hablando. Dejo que la vida me dé sorpresas”, resume.
Y con eso no se equivoca.