Es un personaje insoslayable en la historia de la radio, medio que le permitió trascender de su San Pedro natal a la Capital, donde le puso su sello a programas emblemáticos que están en la memoria emotiva de tres generaciones de argentinos. Hablamos de Lalo Mir, el de Radio Bangkok o el de 9PM, allá lejos y hace tiempo, o el de las actuales mañanas de la 100 (de 9 a 13 hs.) con Lalo por Hecho. El mismo que descubriera a Fernando Peña haciendo su Milagritos López en un avión, y que volverá en breve a grabar su ciclo de entrevistas en el Canal Encuentro llamado Encuentro en el Estudio. Con este personaje del ayer y el hoy de nuestra radio charlamos para esta columna. “Empecé en radio en San Pedro, y luego me vine acá, estudié locución y siempre trabajé en radio. Arranqué de pibe, me parecía curioso, me metí por curiosidad en este mundo, fascinado por el micrófono. Soñaba con viajar, con entrar a la Marina Mercante, me gustaban la arquitectura y el dibujo; siempre dibujé, hasta que abandoné mi tarea civil y me dediqué a la construcción. Trabajé en San Pedro en empresas constructoras antes de dedicarme a la radio”. ¿Y qué fue lo que lo animó? Mir responde: “La pegó Fernando Bravo y ahí le vimos la punta. Fue un despertador, fue decirnos ‘por qué si él pudo nosotros no podemos’. Así, salieron de San Pedro Estelita Montes, Carlitos Naón y muchos más entre los que yo me cuento. Acá en Buenos Aires empecé con JC, una productora, con el Cholo Castañón -memora-. Hice producción hasta el ‘80, hice guiones, armé programas de música... Para mí fue fundamental ser productor, porque cuando tuve 9PM, en el ‘82, que competía con Cuero Pesado en Continental, me sirvió muchísimo haber estado del otro lado del vidrio, produciendo desde el año 75. Hice 4 años ahí, donde me armaba el programa a mi piacere”. Siguiendo en el rock, cuenta Lalo que “Radio Bangkok, en el ‘87, fue la masividad y la creatividad a pleno. Posteriormente hice Videoscopio, en Canal 11, producido por Julio Moyano, donde estaba Grinbank. Y Grinbank me lleva a la Rock & Pop, me pone a Bobby Flores y a Quique Prosen en musicalización. Ahí largamos con esa linda etapa”, recuerda. Fue la etapa de forjar ese estilo desacartonado y abierto a todo lo que hoy le hace cargar “con el karma de que cuando estoy en FM me dicen que hago AM y cuando hago AM me dicen que hago FM”. Su presente es Lalo por Hecho, que va por el quinto año en la 99.9 Mhz, La 100. “Este año es muy divertido, la estamos pasando muy bien. Este es un programa que fue una mixtura entre lo que yo traía de La mañana de la 100 y empezar a trabajar con Sergio Gendler, la negra Verón y luego Maju Lozano. Tuvimos un primer año de conocernos, el segundo año empezamos más afianzados, y en tercer año pusimos quinta y nos liberamos. Esta temporada decidimos de manera franca abrir todas las ventanas y no ser tan racionales: ahora estamos corriendo un auto de carrera, no se piensa tanto, se hace. Y como tenemos la química, nos fuimos permitiendo tender lentamente al grotesco, porque siempre fui más de la sátira y de la ironía, pero ahora nos damos el lujo de ser mas grotescos. Partimos de la semilla de la tele, que es así, grotesca. Por ejemplo, tenemos un personaje que es la Cuki, que parodia a la Coqui de Tinelli, habla medio cordobés, pero en cualquier momento se le corre el acento y suena a chaqueña... Hoy es una azafata que anda por el mundo y está donde está la noticia. Eso nos permite caminar el territorio de la libertad. Todo el tiempo estamos haciendo y deshaciendo. Ahora estamos engranando una serie de cosas, mandamos a movileras a visitar fábricas, estudios y emprendimientos. Y la misma gente manda sus cosas, le abrimos el canal para que se exprese. Estoy también volviendo a El Mundo en un Minuto, leer la realidad en un minuto, con mi estilo”. Lalo agrega que “lo más novedoso de este año es que Maju Lozano está embarazada, entonces nos estamos divirtiendo mucho con esta situación. La radio termina siendo como un reality, porque si bien terminamos haciendo roles dentro del programa, aún a la hora de disentir, esos personajes se van moldeando por la cotidianidad. Entonces la cosa se vuelve autorreferencial, nos mostramos en la vida misma tal como somos. Antes era más remiso a mostrarme, pero ahora, si bien estoy disfrazado por estos roles, eso se nota mucho más y a la gente le encanta”. Puesto a comparar sus distintas épocas en radio, Mir está convencido en que ganó amplitud: “La 100 es popular, estamos con muy buena sintonía. Esta radio te pone en un lugar muy amplio, muy abierto: yo antes trabajaba más bien en nichos. Ahora andamos mucho en el interior. Sergio Gendler es porteño, la Negra Verón es nacida en Ciudad Evita, Maju es entrerriana y yo sampedrino. Eso da un ida y vuelta con una audiencia de todos lados”.
Por WILMAR MERINO