11 de agosto 2010 - 00:00
Embajador de Buena Voluntad, premiado
Reconocido en la última entrega de premios Fund TV por su labor en el documental Un Amigo en el Infierno, Osvaldo Laport se muestra comprometido a través de su tarea humanitaria. Como embajador de buena voluntad de la ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados), el año pasado este actor viajó hasta la República Democrática del Congo y filmó un documental en el marco de una experiencia espiritual única, cargada de emocionalidad. “Visité el país más pobre del mundo, porque el Congo es el país más pobre del mundo. Lo que uno ve ahí es muy heavy, muy muy fuerte. Fui el primero en el mundo que entra en este país como embajador de buena voluntad”, cuenta Laport. “Nadie quería ir por el grado de inseguridad y pobreza. Realmente es terrible, pero, a la vez, esas experiencias te permiten tener los pies en la tierra, que la verdad a veces cuesta. Al margen de lo que puede ser la fama o popularidad, uno pertenece a cierta escala social, a cierta estructura social, y hay que estar atento a no dejarse seducir por cosas que pueden ser frívolas o efímeras” sostiene, en medio de la entrega de estatuillas de Fund TV. “He vuelto con vergüenza, lo que se vive es una realidad terrible. Es realmente imposible imaginar que existe un lugar donde se producen más de 2.000 casos de violaciones por mes. No hay palabras para poder decir qué es lo que pasa con el género femenino allí”, expresa consternado. “Creo que el documental, que no es ficción e introduce de lleno en esa vivencia, sirvió al menos para concientizar un poco sobre lo que ocurre en ese lado del mundo”, recalca Osvaldo de la dramática situación en el Congo, donde según la ACNUR, hubo más de 5,4 millones de muertos en los últimos años a causa de los conflictos armados y 1,4 millón de personas desplazadas, lo que representa la tercera mayor población de desplazados en el mundo.