Conmovido por lo vivido en la ceremonia de premios Martín Fierro del último domingo, a la que calificó como la más emotiva de todas a las que asistió, Marcelo Tinelli analizó su momento y defendió sus ganas de seguir apostando a la profesión que confiesa amar y rendirle culto. Vencedor indiscutible de la noche que instaura APTRA alzándose con casi la totalidad de las estatuillas que se disputaba y el broche final, con la consagración por elección del público del galardón de Platino, el alma máter de la televisión, con pupilas iluminadas, agradecía lo recibido y lo hacía extensivo a su propia vida. “Pasé el mejor Martín Fierro de mi vida. Fue en el que más me emocioné. Gracias a todos por dejarme trabajar con tanta libertad, con amigos y con gente buena onda”, destacaba Tinelli con gesto sensible. “Es un premio que me dio mucha emoción y fue la noche, en estos casi veintipico de años que voy a la entrega, que más sensaciones tuve. Viví muchísima emoción”, cuenta el creador de ShowMatch y la imponente productora Ideas del Sur, sin dejar de rememorar la tertulia en que recibió el Martín Fierro de Oro y establecer la diferencia con el reciente. “La diferencia entre el Oro y el de Platino es que primero me veo más grande y después que, a su vez, me generó una gran alegría en ese momento. Hoy también siento alegría, pero la he cortado con la emoción y me ha salido como un cocktail de lágrimas. Fue una noche muy especial y que haya sido el premio de la gente me hace muy feliz. Es un reconocimiento de toda la gente que uno lo vive a diario desde hace casi 22 años, está bueno que en una ceremonia así la gente pueda elegir y pueda votar como siento que elige el programa diariamente. También me hace feliz que me lo haya entregado Susana (Giménez)”, advertía entusiasmado. -¿Te hubiese gustado obtener también el de Reality Show, un rubro en el que más de una vez se incluyó a ShowMatch pero por el que nunca lo recibió? -A mí me gusta ganar. Todos los premios me gusta ganarlos. He ganado y perdido tantos premios a lo largo de mi carrera... Como muchas veces he dicho que no estaba de acuerdo con que el programa fuera considerado un reality me parece que, esta vez, por eso no nos han premiado. Igual digo que para mí Talento Argentino es muy buen reality. Por algo hace tres años que lo gana. Tiene un muy buen conductor como es Mariano Peluffo y un muy buen equipo de producción con los que yo he trabajado con casi todos. Lo tiene muy merecido.
Ni retiro ni descanso
Algo acostumbrado a que le recuerden su esplendor y el haber arribado a lo más alto que se puede pretender en materia televisiva, Marcelo Tinelli sonríe con mohín de no querer bajar la persiana y mucho menos de sentirse realizado, al punto de no tener más que alcanzar. “Muchas veces no llego a entender el significado de una pregunta que me hacen seguido sobre el retiro o del haber logrado todo”, se cuestionó. “A mí no se me ocurre preguntarle a alguien, en cualquier situación de la vida, si se está retirando. Yo amo lo que hago, me crié desde los seis años en el periodismo al lado de mi viejo. Amo el periodismo. Amo profundamente lo que hago, amo los medios de comunicación”, confirmó el animador más codiciado de la Argentina. “No quiero tomarme ni años sabáticos ni retirarme. No sé hacer otra cosa, sé trabajar en la televisión, en la radio, alguna vez trabajé en un diario cuando le pegaba a alguna tecla. No concibo otra cosa porque soy feliz con lo que hago. Me levanto todos los días feliz y agradecido por lo que hago. Me gusta trabajar en la tele”, confió Tinelli, al tiempo que logra escabullirse del mote de “mejor momento” para ilustrar la gran secuencia de logros ininterrumpidos que atestigua al frente de sus productos Bailando por un Sueño, Cantando por un Sueño y sus felices derivados. “Para mí son todos buenos momentos. Este es un momento divino y también he tenido momentos divinos a lo largo de toda mi carrera. Es un divino momento y lo vivo con felicidad, pero no le doy dimensiones extraordinarias ni planifico nada”, dejó en claro. “Soy de pensar en el hoy, no me siento mucho a pensar en el mañana. Cuando me dicen: ‘¡Qué bueno, cómo te salió todo lo que planificaste!’. Yo digo que no planifiqué absolutamente nada. Si hubiera pensado todo lo que pasó de Bolívar hasta acá jamás hubiera planificado todo esto. Me parece que veo a otra persona y no a mí”.