La modelo Rocío Guirao Díaz debió ser internada durante el mediodía de ayer, tras sufrir una nueva descompensación luego de su caída el lunes en la pista de Bailando 2011. Según informó a este medio su representante y dueño de la agencia Multitalent, Willy García Navarro, fue dada de alta nuevamente en horas de la tarde, luego de que se le repitieran los estudios correspondientes.
“El problema es que tiene un dolor muy fuerte en la nariz, en el tabique, que se le traslada a la frente y los médicos le habían aconsejado que ante cualquier problema volviera a consultar. Se le hicieron tres tomografías computadas y dieron perfectamente”, reveló.
En Ideas del Sur informaron que la modelo comenzó a sentir nuevamente fuertes dolores de cabeza, vómitos y mareos, por lo que su esposo, Nicolás Paladini, decidió trasladarla a un nosocomio de la zona Norte, donde residen junto a sus dos pequeños hijos.
“La internaron nuevamente por precaución y se encuentra en observación”, habían asegurado en la productora.
Sin embargo, hace unos días que la salud de Rocío es motivo de preocupación y, aunque su familia trató de restarle importancia, el fantasma de un desorden alimentario viene rondando en la redacciones desde la semana pasada.
Fantasma que, después de la estrepitosa caída mientras bailaba el regaetton, cobra mayor fuerza. Es que todo indicaría que llegó al piso desmayada y que nada pudo hacer su bailarín para evitar el golpe, porque la pérdida de conocimiento habría sido previa.
De hecho, algunos miembros del jurado le venían diciendo que la notaban “falta de energía”, hecho que era atribuido al exceso de trabajo al que se somete: teatro con El Arco Iris de Rocío durante las vacaciones de invierno y las presiones de ShowMatch, a lo que se suma el cuidado de sus hijos, uno de los cuales tiene sólo seis meses.
La modelo había sido asistida en un primer momento en el Sanatorio de la Trinidad de Palermo, donde se negó a pasar la noche del lunes.
“La indicación médica era quedar internada. Esto se le comunicó a su familia, pero ella estaba muy preocupada por sus bebés. A pesar de que se le informó sobre la conveniencia de permanecer en observación durante al menos 24 horas, ella no quiso quedarse”, dijo en diálogo con Denise Dumas y José María Listorti en Este es el Show Roberto Martingano, director del centro médico.
El profesional remarcó que “la decisión fue de la paciente, en contra de la indicación médica, ya que los profesionales que la asistieron consideraron que era muy importante determinar si la pérdida de conocimiento fue previa a la caída y qué razón hay para que ésta se produzca”.