Por KARIM GONZALEZ.
Con el estreno la semana pasada de la película Mis Días con Gloria, que marca el regreso a la pantalla gigante de la gran Isabel Sarli, Nicolás Repetto debutó en cine en el rol de un inescrupuloso policía corrupto. Familiarizado con los códigos del actor, que quedaron sepultados allá lejos y hace tiempo en una participación en Poliladron -antecedente para que Juan José Jusid, director del film rodado en San Luis, lo convocase-, este conductor se satisface por su trabajo de ficción. Pero indefectiblemente, sabe que lo suyo no es otra cosa que conectarse con el público desde la animación de un ciclo de tevé, por el que ya conversa para el año próximo, pese al difícil “arte” de insertarse, con buenos frutos, en una programación a la que califica de “unificada”. Inmerso en la piel de un villano, Nico irrumpió en el mundo del cine gracias a la asistencia de su esposa Florencia Raggi (“que me ayudaba a repasar la letra y a ajustar los tonos”), al apoyo de Luis Luque, con quien compartió la mayoría de las escenas, y al entusiasmo que le generaba tener a su lado a la mítica Coca Sarli. “Fue una experiencia muy buena que me encantaría repetir con otra peli. Me llevé a mi familia, laburé mucho con Jusid y Pipo Luque y en los ensayos terminaba de ajustar todo. Con el esfuerzo de hacer una película en cine yo creo que se pueden hacer 100 programas de televisión” se ríe, para luego referirse al rédito que le dejó su personaje de Teniente Orinal en Mis Días con Gloria. “Hacer de malo fue una de las cosas que me tentó. No poder ponerle carisma, que es un arma que yo utilizo en televisión, sino todo lo contrario. Es un personaje muy apocado, sin cambios de tono, que habla monótono, está siempre asqueado de lo que le pasa y no se emociona. Se lo ve malo, pero medido. Me lo tomé como para no ser una maqueta del policía malo, sino como que el tipo se lo toma naturalmente”. Si bien es consciente de que la actuación en cine no es su fuerte, el hombre que se estrenó en el séptimo arte con un rol netamente ficticio no descarta retomar el hilo de la actuación. En tanto, analiza diversas propuestas de conducción televisiva, luego del sabor agridulce que le dejó, a principios de este año, Nico Trasnochado, su malogrado ciclo. “Mi última experiencia me dio pena. Creo que era un programa que tenía que haber seguido, yo quería continuarlo”, confiesa Repetto de los trece capítulos del envío que no fue renovado por Canal 13. “Era un programa que a mí no me cambiaba para nada económicamente ni muchísimo menos. Lo hacía desde las ganas de hacerlo y desde las ganas de ver si se podía hacer una televisión que empezara a crecer. Me gustaba pensarlo como una oferta que podía crecer si algún día decrece lo otro que ya abunda. Entonces, me parece que daba para seguirlo”, dice este periodista-conductor que no cree que en la televisión de hoy haya espacio para una “jugada” como la que fue el exitoso Sábado Bus que exhibía Telefé. “Sábado Bus era un programa realmente muy caro de hacer. Yo tuve que abrir una productora, comprar un camión de exteriores, tener mis propias islas de edición, fue “una patriada” y salió muy bien. Yo hice una jugada muy grande, pero no sé si sale bien por segunda vez. A la productora la cerré en 2001, la tevé es otra, las cosas cambiaron”. A pesar de algunos traspiés en los últimos tiempos, a Nicolás Repetto lo tientan casi todas las emisoras. Lo más firme resultan las serias y avanzadas conversaciones que mantiene con los productores de Telefé para 2011, pero él prefiere evitar “hablar de canales” hasta tanto no concretar. “En algún momento volveré. No tengo la vuelta asegurada ni muchísimo menos. Estoy en conversaciones con algunos canales”, sostiene. “No tengo ninguna confirmación de trabajo en ninguno de los canales, pero sí he hablado con los canales para trabajar el año que viene. No tengo ni idea de sobre qué sería el programa. Llevo 30 años en la tele, no estoy desesperado por estar en ella. Cuando tengo oportunidad de hacer lo que quiero hacer, lo hago en los términos que me gustan. Si esos términos no existen, prefiero no estar”.
“La TV vive de ShowMatch”
Nico tiene su fuerte réplica a lo que casi de manera obsesiva y redundante se observa en la actual pantalla chica. En ese aspecto, aunque sabe que su retorno es “sin apuro” pero inminente, no siente el marco propicio. “Es complicado en estos momentos. Es difícil entrar con productos nuevos porque cualquier cosa que te pongan del reality único que se está viviendo en la televisión, te hace fuerza y no te deja crecer. Hoy, la gente está muy interesada en ver todo lo que pasa con ShowMatch a toda hora y entonces es muy complicado arrancar con proyectos nuevos”, es contundente. “Está bien que esté, por ahí lo que no me gusta es que absorba todo. Estaría bueno que hubiera otra opción más y que no sea ésta la única opción. Hoy por hoy, mi situación es qué difícil es generar algo nuevo y hacerlo crecer en un panorama en que te van a ganar si te ponen a cualquiera que está generando ShowMatch. Entonces, ¿cómo hacemos cuando seguramente nos van a tirar eso?”, se cuestiona este experimentado comunicador. Y enseguida analiza lo que observa en televisión: “El tema es la falta de variedad de productos. La pregunta que nos tendríamos que hacer es: ‘¿Qué hacemos?’. ¿Sigue programando la gente o empiezan a programar los que hacen televisión? Hoy por hoy se le da bola a lo que quiere la gente. Entonces programa la gente. Si la gente quiere comer siempre sandwich de jamón y queso nosotros lo único que tenemos a la venta es sandwich de jamón y queso. ¿Para qué vamos a poner sandwich de pavita si nos ganan con los de jamón y queso? Entonces creo que eso le hace mal a la televisión”, advierte Repetto. “No es una crítica a ShowMatch”, aclara de inmediato. “A mí me parece bien que exista ShowMatch. Es un show de lujo que está muy bien hecho. Marcelo está en el mejor año. Cuando arrancó, yo lo llamé y le dije: ‘Marcelo, nunca te vi animar como lo estás haciendo ahora’. No es una crítica hacia él y hacia el producto. Lo que digo es que la televisión tendría que lograr imponer otros productos, que no sea el único producto impuesto”, reitera. “Hoy, los programas que no circulan alrededor del tema ShowMatch ninguno tiene rating, excepto alguna ficción. Hay programas que funcionan bien -como Susana Giménez, que ya tiene su presupuesto y está instalada-. Ella está establecida de antes, no se la comió este vendaval. Lo difícil es imponer algo nuevo”, expresa Nico para luego, algo resignado, avizorar lo que podría ocurrir. “Por ahí se viene una tevé de no conductores o de conductores de esta clase de programas que promueven el chimento o que retroalimentan a esta especie de reality que se convirtió la televisión a partir del show”, señala por último.