15 de diciembre 2010 - 00:00
Julián Weich: “Me gustaría volver a la tarde”
El conductor asegura que seguirá vinculado al entretenimiento.
Por KARIM GONZALEZ
Un día antes de que se celebre la Nochebuena, el 23 de diciembre, Julián Weich y su envío nocturno Justo a Tiempo, se despedirán de la pantalla de Telefé con vistas a tomarse un respiro definitivo o, tal como se está barajando, debute en un 2011 en el horario de la primera tarde de las 14. Lo cierto es que este carismático actor y conductor, que ya prepara sus valijas para emprender un prolongado descanso vacacional, es tentado por diferentes alternativas para sorprender al televidente durante el año que se avecina. Aunque aún no tiene precisiones sobre su futuro inmediato. “Todavía no hay decisiones tomadas. No se sabe si seguimos. Estamos hasta fin de año y realmente no sabemos exactamente qué vamos a hacer el año que viene”, enuncia Weich. Y de inmediato se explaya un poco más. “Nos reunimos con Marisa Badía -directora artística de la emisora- y nos dijo que el canal necesita a las 14 un programa de entretenimientos. Puede ser del estilo de Justo a Tiempo o tal vez sea Justo a Tiempo. Eso todavía no se decidió, es muy pronto para decir qué vamos a hacer. Tampoco hay un proyecto claro. Estamos viendo. Si se termina, veremos. Me gusta el horario de la tarde, pero habrá que ver si será con Justo a Tiempo o con otro programa, eso no está definido”, devela Julián quien, hasta llegar a marzo, les restan los meses de verano para, junto con las requisitorias del canal, tomar una determinación. “A mí lo que me gusta es hacer un buen programa de televisión, que a la gente le guste. Cuanta más gente lo vea mejor y la verdad es que si se cumple todo eso yo ya estoy contento”, dice el hombre que, hace muy poco, le tocó atravesar el difícil momento de perder a su madre habiendo sido reemplazado por la figura de Marley. “El sueño por elevación es hacer un buen programa de entretenimiento y que a la gente le guste. Y ser lo más generoso posible, que se repartan premios”, continúa el artífice del inolvidable Sorpresa y Media.
Despedirse “Justo a Tiempo”
Si el envío de Telefé que lo depositó en el prime time concluye, Julián Weich siente que -aunque extrañará a sus colaboradores: Fierita, Tuki, Pía, Delfina, Naty, Leandro - la tarea ha sido cumplida con creces y que, fundamentalmente, nunca perdió la esencia del carácter familiar de la propuesta. “La verdad es que yo estoy muy contento. Si se termina me voy satisfecho: primero por haber hecho un programa que era para la familia y que realmente lo recibió la familia, y segundo porque durante dos años nos mantuvimos con una misma línea de trabajo. Nunca la torcimos por ningún tipo de pedido de la producción ni por ningún tipo de decisión propia. Aquí se mantuvo el concepto de Justo a Tiempo que queríamos. Seguimos cambiando y proponiendo juegos nuevos, buscándole condimentos, pero la esencia no viró. No perdimos el anclaje ni por producto de cambios de producción ni por alguna decisión personal. Y eso me parece loable”, expresa el animador. “Me alegra estar haciendo un rating aceptable en el prime time, con un programa de entretenimientos, sin golpes bajos, ni malas palabras, ni escándalos, ni mujeres desnudas”. -Eso es mucho en estos tiempos en que el alto rating sólo proviene de peleas mediáticas, enfrentamientos encarnizados y en los que literalmente se hace “de todo” por acaparar un minuto más de cámara... -Sí, claro. Nosotros hicimos un programa que se puede ver con la familia y que si tenés que dejar solos a los chicos por algún motivo sabés que no va a pasar nada. Para mí poder hacer eso es un piropo y un orgullo. Fue nuestra propuesta y nos funcionó. Si hubiera ido mal estaríamos hablando de otra cosa. Por la cantidad de mails que recibimos y lo que nos dice la gente, me parece que Justo a Tiempo, en ese sentido, marcó una diferencia. Estamos muy satisfechos con lo que hicimos, no nos quedamos con ganas de hacer cosas. No quedó nada significativo afuera, por eso digo que si termina, me quedo contento con todo lo que propusimos en estos dos años. -Aunque hagas otro ciclo, ¿el objetivo para 2011 será el mismo? -Yo creo que hay un eje que, más o menos, se repite aunque las propuestas sean diferentes. El entretenimiento, a veces el juego, la familia. Es como un pilar que sostiene la mayoría de las propuestas que me llegan. Son proyectos que se van dando siempre en el entretenimiento y tratando de estar cerca de la familia. Si con eso funciona y hago la diferencia en una televisión que quizás propone o compra otra cosa, vuelvo a decir que yo me siento más que orgulloso y halagado. El hombre con gesto pícaro, admirador de Viendo a Biondi, de lo naif, cultor de la palabra sana y de un arraigado espíritu familiar, confiesa que cada vez que conduce un programa televisivo, sale a la luz su parte más lúdica. “Para mí conducir un programa es como jugar”, comenta Julián. “Eso es lo natural. Cuando uno juega, se descontractura, fluye con lo que le pasa. No piensa en la postura física que tiene ni en cómo está parado. Cuando uno ve a los chicos jugando, se da cuenta de eso, de la naturalidad y no del condicionamiento. Yo juego porque me divierto”. Todo dicho.