07 de septiembre 2011 - 00:48
“Me hubiera gustado presenciar el parto”
“Me hubiera gustado presenciar el parto”
“Me hubiera gustado presenciar el parto”
Flor contó cómo fueron los primeros pasos en la contratación de un vientre de alquiler: “En busca de la donante del óvulo priorizamos la genética: una latina parecida a mí, con alto nivel intelectual. La madre subrogada, casada y con tres nenes, cuidó a mis hijos con mucho amor y le voy a estar agradecida de por vida”, aseguró.
Paul Alexander e Isabella nacieron el pasado 25 de agosto en una clínica de la localidad de San Diego, siendo Pablo el donante del esperma que permitió la gestación en el óvulo que, finalmente, fue inseminado a la mujer que prestaría su vientre.
“Me hubiera gustado presenciar el parto”, dijo la capocómica. Sin embargo, seis días después de su llegada a los Estados Unidos, los Goycochea-Trinidad fueron advertidos de que se haría una cesárea. Flor comentó que “la noche anterior no pude dormir. La hora pautada era a las 8.30, pero estuvimos en la clínica a las seis”, recuerda.

La primera noche
Paul Alexander nació a las 9.07 pesando 3,100 kg. e Isabella a las 9.08, con 2,900 kg. “La primera noche estaba aterrada. Evitaba dormitar, obsesionada con que pudieran necesitarme. Aunque esa noche casi me engañan porque durmieron bastante. ‘¡Si es así que fácil es la maternidad!’, dije. Pero la segunda me hicieron parir”, bromeó, para agregar que “de una a cinco estaban más despiertos que nunca: mientras uno vomitaba, el otro pedía comida. Uno se cagaba y el otro eructaba. Pelé una paciencia zen que nunca supe que tenía”.