El conductor de un Porsche 911 quiso tomar un atajo para evitar la fila de auto pero su impaciencia le jugó una mala pasada y terminó atrapado en cemento fresco. Sin salir del vehículo, por vergüenza y para evitar que el concreto entre en el interior, el conductor fue rescatado junto al coche por un grupo de albañiles, que se encontraban trabajando en la obra.