Salto a la fama
Saltó a la fama gracias a un concurso organizado por el Diario de Cine de Radio Belgrano, en los carnavales de 1939, e ingresó a los sets gracias al director Luis Cesar Amadori en Hay que educar a Niní, con Niní Marshall, junto a su hermana Silvia.
Cuando tenía 14 años, su representante Roberto Cerebello la rebautiza como Mirtha Legrand, al mismo tiempo que Francisco Mugica la elige para el papel principal de Los Martes Orquídeas (1941), trabajo que la popularizó en el mundo de habla hispana.
Su gran simpatía, su cálida belleza, y ese imponderable que los norteamericanos llamaban “it” para señalar el magnetismo que emana de una personalidad, la convirtieron en una institución del mundo del espectáculo argentino.
El género romántico primero (El viaje, El espejo), y la comedia brillante después (El retrato, La vendedora de fantasías, entre otras) encontraron en Mirtha la intérprete ideal, siempre bien recibida por el público.
Hacia finales de la década del ‘50 y principios de la siguiente, asumió sus compromisos dramáticos más serios. En teatro participó de La luna es azul (1957), Buenos Aires de seda y percal (1962), con Niní Marshall y Divorciémonos (1964).
En el cine fue figura central de En la ardiente oscuridad y La patota, las dos de su esposo (desde 1945), el director franco-argentino Daniel Tinayre (1910-1994). Con gusto a rabia, que rodó en 1965 en pareja con Alfredo Alcón, fue su última película.
En TV participó en varias series televisivas de ficción, como M ama a M, Carola y Carolina y Los enredos de Mariana, y a partir de 1968 la pantalla chica se convirtió casi exclusivamente en su medio laboral.
El éxito llegó con el ciclo de entrevistas Almorzando con las estrellas por Canal 9, con figuras del espectáculo, el deporte, la ciencia y la política que le propuso Alejandro Romay y logró rápidamente los 18 puntos de rating.
El programa adoptó luego el nombre Almorzando con Mirtha Legrand, y se vio también por Canal 7, El Trece y América, totalizando 42 temporadas, hasta su último envío en febrero de 2011.
En cuanto a premios, Mirtha Legrand ganó el premio Cóndor de Plata en 1945 por su labor en La pequeña señora de Pérez, y el especial a su trayectoria en 1997, entregados por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.
Recibió 15 Martín Fierro, uno de Oro en 1993, a la trayectoria en 2008 y el de Platino en 2009, entregados por Aptra, dos premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina, en 1944 y 1952, tres Konex, uno de ellos de Platino.