24 de agosto 2011 - 00:25
Natalia Oreiro habló de su Primera Boda, pero no de su embarazo
A POCOS DIAS DEL ESTRENO DE SU PELICULA, SOLO DESLIZO ALGUNAS BROMAS SOBRE EL BEBE
Natalia mostró su incipiente pancita ante los fotógrafos.
Natalia Oreiro apenas quiso hacer referencia de su incipiente embarazo en la rueda de prensa de ayer de cara al estreno de la película Mi Primera Boda, que llegará a la cartelera vernácula el jueves primero de setiembre próximo. Apenas apareció, los fotógrafos apuntaron los flashes al vientre de la actriz. Después de posar con el elenco, se prestó a mostrar su pancita que apenas está asomando. Además, se la escuchó bromear con sus pares con frases como “ojalá que se parezca a él”.
En medio de la conferencia hubo varias referencias al embarazo de Naty, pero ella se cuidó de no picar en ninguna de ellas, como las felicitaciones por parte de los periodistas y las palabras de Axel Kutchevasky, uno de los productores de la comedia: “Con la película nos planteamos una comedia liviana desde lo creativo hasta el posparto. Perdón Naty por la comparación”.
El comentario de la actriz a sus allegados en cuanto a su bebé, que confesó en el programa de Susana que será un varón, es que le gustaría que llevara una vida normal como todos los chicos. La criatura tiene fecha de nacimiento para febrero próximo. Naty sabe que la prensa está ávida por saber en detalle del embarazo, pero ella se cuidará al máximo de mantener su privacidad. Antes del inicio de la conferencia, la prensa del film aclaró, específicamente a los medios gráficos, que ninguno de sus integrantes y menos Oreiro brindarán notas individuales.
Por lo cual el cerco a Oreiro se cerró de manera casi perfecta para no acaparar la conferencia con la noticia de su embarazo. “Yo estoy muy contenta con mi personaje de Leonora y ahora sólo resta esperar la devolución de la gente. Cuando me acercaron el guión y al enterarme de la dirección de Ariel Winograd, enseguida acepté. En la primera película de él me encantó el humor ácido, en Cara de Queso. Y para mí es un orgullo nacional componer una dupla con Daniel Hendler (él también es uruguayo). El estaba al principio, pero después por otros compromisos dejó esta película porque tenía que rodar su ópera prima. Pero se lo esperó y volvió. También la peli se retrasó por temas económicos, como sucede con la mayoría de las películas de producción nacional. El es muy relajado y riguroso para trabajar, mientras que yo soy muy intensa. Tuvimos discusiones, en el buen sentido, que ayudaron al proceso del film”.
El rodaje se llevó a cabo en la estancia Villa María. Para Naty fue “una especie de Gran Hermano porque durante seis semanas convivimos todo el elenco. Con Imanol Arias (el actor español), ex novio de ella en el film, la actriz contó que “tuvimos muchos debates sobre política sobre la Argentina. Fue muy enriquecedor”.