18 de agosto 2012 - 13:25 ¿No serán muchos mimos? A todos nos gusta que nos acaricien. Pero este gato, ya se volvió adicto.
Es cierto que a todos nos gusta que nos traten bien y nos den caricias. Pero este gatito, no puede dejar de recibirlas. Es más, las necesita para dormirse una siesta.