06 de abril 2011 - 00:00
Pasión por el micrófono
Del Missier, el “nochero” de Radio Mitre.
Caballero de la noche, de verba florida y voz amiga. Juan Carlos Del Missier es heredero de las grandes voces que hicieron la radiofonía argentina y acompaña cada noche a miles de oyentes en el aire de la AM 790, Radio Mitre, con la imbatible fórmula de música de la buena, palabras sabias y voluntad de llegar al otro. De fórmulas hablamos y dice Juan Carlos, con una mano en el corazón: “Las fórmulas ya fueron hechas. Lo mío conlleva algo de grandes tipos que hicieron la radio y a los cuales le presté mucha atención y me han fortificado de estímulo radial. Uno va haciendo un homenaje a grandes personajes de la radio”, dice y apura el café evocando “a Guerrero Martinheitz, a Calviño, a Leopoldo Costa. Son voces y estilos que tenían criterio, como la radio que hacía Julio Lagos. Pero también he reparado en el periodismo y al estar en una radio con tanta estirpe periodística he aprendido cuáles son las palabras adecuadas para contar la actualidad”. De la Noche a la Mañana. Así se llama el programa de este conductor que hace buena compañía de 1.30 a 5 de la mañana. “Es un viejo programa de la década del 80 que lo condujo Rubén Saponara, luego Jorge Porta lo recuperó en 2008 y lo impulsó una vez más. En este ciclo yo estoy hace un año y medio. Es un horario magnífico, donde hay gente que sabe escuchar la radio, los que distinguen el sonido, el silencio, el metamensaje, la ironía... se requiere tener la paciencia de un horario en contra de todo pero habitual para cierto público de radio. Yo me deleito con la música, con las palabras... y en el compás de todo eso voy armando mi solfeo”. Entusiasmado con el relato de su tarea, señala Del Missier que “en lo que hacemos juegan un papel muy importante los diarios, la revistas. Nos gusta decir que tenemos el quiosco abierto. Tenemos quiosqueros amigos que confabulan con el programa, nos mandan las revistas ni bien salen”, cuenta. Acompañan a Juan Carlos en la mesa Francisco Pancho Arri y Martín Pared, “dos grandes periodistas que van tirando centros en la mesa”. En la operación técnica -parte fundamental en la radio- Marcelo Nelly y Verónica Rosetti mueven las teclas y compacteras detrás del vidrio. El otro gran protagonista del programa es el oyente, que a decir del conductor “es cómplice del programa y lleva un rol preponderante. Habla en voz baja, escucha con la cabeza pegada a la almohada. ¡Y participa! Es un oyente que quiere opinar, ser parte del programa. Estamos entre 80 y 120 mensajes todas las noches, donde nos escucha un oyente que va de 40 a 90 años, muy participativo con los temas del día a día. Como si fuera poco llevar adelante las trasnoches radiales de una radio líder, Del Missier trabaja también los fines de semana. En el mismo micrófono de la 790 conduce, de 11 a 14 los domingos, Vivamos la Vida. “Es un programa que me da muchas alegrías y que cumplirá 15 años en el aire en el mes de noviembre. Tiene fútbol, espectáculo, actualidad... pero la idea base es que sea una foto de domingo, tal como cada oyente tenga ocasión de vivirlo. Está el que lee los diarios, el que sale a caminar, el que se fue al campo, el que ayuda a los chicos a hacer los deberes. A mí me escucha la gente al lado de la parrilla. Esa es la imagen. Te puedo asegurar que hay momentos en que puedo oler el tuco. Así lo vivo”. “Cuando estoy al aire me siento en un podio donde desde una atalaya le hablo a un oyente que me lo voy imaginando, voy dialogando con él y la vamos llevando juntos”, concluye. Lo dicho, este hombre de radio es pura pasión por su oficio. Que lo digan si no los desvelados de cada noche y los mañaneros de los domingos. Por WILMAR MERINO