Para esto tuvo que atravesar la ciudad china de Taizhou, generando un lindo espectáculo, aunque caótico para el tránsito. Los conductores y transeúntes observaron como Minghsu los mantenía en la columna con una vara.
En la ciudad china de Taizhou miles de patos detuvieron el tránsito vial al dirigirse a estanques cercanos. Las aves eran guiadas por Hong Minghsu, propietario de una granja de 10.000 patos, y con una vara los mantenía lejos del peligro, mientras centenares de personas observaban el recorrido y detenían sus coches y motos. Minghsu asegura que el agua de los estanques naturales mejora el sabor de los huevos y la carne de las aves. Por ello realiza esta actividad dos veces al año. "Estoy acostumbrado a llevarlos. Son muy hábiles así que no van a morir", afirmó.