Claudio Villarruel renunció al puesto de gerente de contenidos de Telefé tras una década de conducir el destino del canal. Armó su productora ON TV para producir ciclos para la emisora de San Cristóbal. Se fue en muy buenas relaciones con la cúpula del canal. Ahora el vínculo podría quedar afectado por el levantamiento de Caín & Abel, la tercera producción de Villarruel para la emisora. Su lugar lo ocupó alguien del riñón de Villarruel, Marisa Badía. El año había empezado bien porque apenas el ex gerente dejó su cargo pudo colocar un programa de su productora, 3,2,1 ¡A Ganar!, con la conducción de Marley. El ciclo de entretenimientos funcionó relativamente bien en materia de rating. Pero volvió Julián Weich, a Marley le cambiaron el horario, lo mandaron a la tarde y desde entonces el programa declinó en las mediciones. En mayo en medio del Mundial de Fútbol en Sudáfrica, ON TV produjo la telenovela de la tarde Secretos de Amor con el protagónico de Soledad Silveyra. La ficción no tuvo suerte ni con el rating ni con el argumento. Duró apenas tres meses. Hacia el final Solita se peleó con Villarruel porque le cambiaron los planes del desarrollo de la tira. Cuando terminó Botineras, ON TV volvió a sacar su segunda ficción en el año: Caín & Abel. La repercusión de rating fue escasa, aunque las actuaciones y los libros reciben el elogio de la crítica. Después de este cortocircuito la pregunta del millón es cómo quedará la relación entre Villarruel y Telefé. Por los pasillos de Telefé se comentó que tras la salida de Villarruel de la gerencia artística, éste habría cerrado un contrato con la emisora para producir por tres años (dos ficciones y un programa de entretenimientos). ¿Quedará el pacto en pie?